Aquà unas sencillas razones de por qué pienso que Dios es asombroso.
Las maravillas de la creación son tantas, por ejemplo las frutas! sus aromas, sus sabores, sus colores, sus texturas, diversas formas, diversas formas de pepitas, y no son sabores ni fragancias apenas diferentes entre sà sino que cambian totalmente.
Otra obra de la creación son los océanos, a la gente le gusta acudir a las playas y regocijarse con las olas del mar, pero ¿serán conscientes de que se están deleitando con una obra de Dios? ¡Cuánto tienen por agradecer los surfers a Dios!
Dios también ha creado el mundo animal, sorprendente y bello. Animales como el león, el rey de la selva, zebras, guepardos, jaguares, monos, jirafas, gacelas, pero también bestias feas y mortales de las que hay que guardar distancia como los cocodrilos. Los cocodrilos a mi parecer tendrÃan una semejanza con los espÃritus malignos. Hay cosas que los cristianos nunca debemos hacer… nunca acudir a brujos, curanderos, horoscopos.. también no robar, no mentir, no fornicar ni cometer adulterio. Guardar distancia de esas cosas malas nos evitará una mordida mortal de esas bestias infernales. Pero también hay animales más cercanos a los hombres como los animales de granja, como las vacas, conejos, ovejas, caballos, gallinas, etc.

Tenemos otros más cercanos todavÃa que vienen a ser las mascotas que viven dentro de nuestras casas… un perrito por ejemplo, fiel compañero al que toda la familia quiere.

Dios también creó los árboles, plantas y flores tan hermosas que adornan el paisaje….

Es tan gratificante irse de expedición y acampar con amigos, tocar la guitarra, escuchar historias o simplemente una charla amena frente a la fogata, extender las manos y calentarse con ella o preparar alguna carne en el fuego. Nuevamente gozamos de la creación de Dios pero no nos acordamos de su autor.

Aún dentro de las grandes ciudades podemos tener reminiscencias de ese artista, creativo y creador tan maravilloso. Es placentero descansar a la sombra de un árbol frondoso mientras uno espera el autobús. No es igual estar en un paradero hecho de aluminio con techo que estar bajo un árbol, la sensación es distinta. Además una avenida con árboles a los lados, es mucho más bella que otra con solo postes y letreros.

Asà como uno reconoce en una obra literaria la forma en que el autor plasma sentimientos sublimes, como encaja y describe un ambiente, una escena romántica, con su pericia para la pluma, capaz de despertar en nosotros diversos sentimientos… o por el contrario si leemos una carta amenazante de un extorsionador que demanda dinero para devolvernos a un familiar secuestrado… ¿eso que despierta? Horror, angustia, miedo, ansiedad, depresión, estrés… todos esos sentimientos negativos que provienen de Satanás. Entonces podemos juzgar mediante las obras la calidad del autor, podemos darnos cuenta cómo es el autor… y si nos deleitamos con unas frutas hermosas que llenan nuestros sentidos, podemos darnos cuenta de la belleza de Dios, de lo artista que es, y eso lo hizo para nosotros los humanos quienes somos su creación máxima.
Si reconocemos la nobleza de Dios, la delicadeza que ha tenido para con nosotros, dediquémosle el dÃa domingo, asistamos a misa, encontrémoslo en la eucaristÃa, en el sacramento de la confesión, aprendamos más de Él leyendo su palabra, la biblia. Podemos enriquecernos tanto leyendo libros de crecimiento espiritual. Muchos libros han sido escritos por grandes santos, tengamos curiosidad que es lo que tienen que decir. Conozcamos más de su iglesia católica, conozcamos el catecismo. Pero no todo es lectura, también podemos asistir a los retiros espirituales, visitar lugares de peregrinación, lugares donde vivieron santos de tu paÃs, etc. Conocer a Dios es encontrar un gran tesoro, es mejor que sacarse la loterÃa. El exceso de dinero si uno no es un cristiano auténtico es muy probable que te llene de vanidades, vicios y pecados. Gente millonaria hay por todo el mundo… pero más selecto es el club de los santos de Dios. Tener verdaderas experiencias religiosas no tiene precio, no hay tarjeta de crédito sin lÃmite que pueda dártelo, no hay coche superdeportivo que pueda igualar la belleza de una experiencia espiritual, ver lo que otros no pueden, tener una amistad con algún santo de la iglesia católica, recibir mensajes del cielo «encriptados» que solo tú los puedes ver. En fin, es un mundo nuevo por descubrir, somos seres espirituales viviendo dentro de un cuerpo limitado por las caracterÃsticas de la materia, que a mi parecer no está nada mal. Ya habrá tiempo para dejar la materia, mientras tanto a disfrutar de este mundo en 3D.
Bueno hay tanto por que agradecer a Dios…Asà que a acordarnos más del autor.
Juan 3, 16
16. ¡Asà amó Dios al mundo! Le dio al Hijo Unico, para que quien cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna.