12 Noviembre de 1999
Sobre la comunión en la mano
Mi agonía es grande cuando veo a Mi pueblo recibir la Sagrada Comunión en la mano. La Sagrada Comunión es Mi Cuerpo y Mi Sangre. Ella sella la Nueva Alianza que le di a los israelitas de la antigüedad. Sólo mis sacerdotes tienen el derecho de tocar la Nueva Arca de la Alianza.
Sobre la vestimenta en la iglesia
Mi agonía es grande cuando veo a muchas mujeres dejando su cabello descubierto, vestidas desnudas, imitando a los hombres en su vestimenta, y aún así venir a Mi Santo Santuario en estos hábitos de prostitución.
Sobre las mujeres que desean ser sacerdotes
Mi agonía es grande cuando veo el plan del hombre malvado destruyendo Mi Iglesia con la ordenación de mujeres como sacerdotes.
Sobre el deseo de casamiento de los sacerdotes
Mi agonía es grande cuando veo al enemigo llenando los corazones de muchos de Mis sacerdotes con el deseo infernal de casarse.
DEFIÉNDANME DE ESTOS ERRORES, SI REALMENTE ME AMAN.